Ejercicio y rehabilitación
Carga progresiva en la enfermedad tendinosa temprana del tibial posterior[3]
Cuándo considerarlo. Disfunción tendinosa en fase temprana ya evaluada, con un plan adecuado para sostener el pie.
Comience con inversión y flexión plantar contra resistencia tolerable, además de elevaciones del talón con apoyo. El profesional tratante adapta el movimiento para conservar el control y evitar que el pie ceda hacia una posición intolerable.
- Dosificación y reevaluación
- Empiece por debajo del umbral que desencadena el empeoramiento y progrese durante varias semanas. El ensayo estudió un programa de 12 semanas, no una dosis universal fija.
- Progresión
- Aumente la resistencia y la exigencia de las elevaciones cuando la marcha y los síntomas del día siguiente permanezcan estables.
- Cuándo detenerse o reevaluar
- Deténgase si pierde súbitamente el sostén del pie o aparece hinchazón nueva. Reduzca la carga si caminar normalmente empeora de forma persistente.
- Pruebas y límites
- En 36 adultos con enfermedad tendinosa en estadios I/II, añadir resistencia progresiva a ortesis y estiramientos mejoró el dolor y la función percibida a las 12 semanas. La evidencia corresponde al tendón.
Atención por profesionales de salud
Calzado, ortesis plantar u ortesis de tobillo y pie según las necesidades[3]
Cuándo considerarlo. Problema tendinoso o del pie ya evaluado, cuando el sostén mejora la capacidad para estar de pie o caminar.
Valore el ajuste del calzado y la flexibilidad de la deformidad. Compruebe si una ortesis plantar o de tobillo y pie reduce los síntomas durante una caminata que pueda repetirse. Revise la comodidad y las zonas de presión.
- Dosificación y reevaluación
- El tiempo de uso y el grado de sostén se individualizan. Se revisa pronto el ajuste.
- Progresión
- Al ampliar la actividad, reevalúe la marcha, la piel y la fuerza. El sostén externo puede combinarse con la rehabilitación.
- Cuándo detenerse o reevaluar
- Solicite una revisión pronta si aparecen lesiones de la piel, entumecimiento o mayor deformidad.
- Pruebas y límites
- Las ortesis formaron parte del ensayo sobre disfunción tendinosa temprana. El estudio no identifica un dispositivo óptimo para todas las fases ni permite establecer un efecto sobre puntos gatillo musculares.
Autocuidado y actividad
Ajustar el tiempo de pie y las caminatas[3]
Cuándo considerarlo. Síntomas relacionados con la carga, sin lesión aguda ni señales de alarma vascular.
Interrumpa los períodos prolongados de pie y elija caminatas más cortas en terreno llano que no empeoren el pie de forma persistente. Retome las pendientes y los terrenos irregulares cuando mejore la marcha básica.
- Dosificación y reevaluación
- Parta del tiempo que actualmente resulta cómodo y revise la respuesta del día siguiente.
- Progresión
- Aumente por separado la duración o la dificultad del terreno, manteniendo el plan de fuerza y sostén del pie.
- Cuándo detenerse o reevaluar
- Reevalúe si el dolor se concentra sobre un hueso o si el sostén se deteriora pese a reducir la carga.
- Pruebas y límites
- Es un ajuste práctico de la carga dentro de la rehabilitación tendinosa. Este esquema de caminatas no se ha probado para el síndrome de dolor miofascial (SDM) del tibial posterior.
Atención por profesionales de salud
Toxina botulínica para la espasticidad diagnosticada del tibial posterior[6]
Cuándo considerarlo. Espasticidad neurológica, por ejemplo tras un accidente cerebrovascular, cuando la actividad involuntaria del tibial posterior dificulta colocar el pie, usar calzado u ortesis o caminar. Los calambres habituales, el dolor tendinoso y un punto doloroso no establecen esta indicación.
Un médico especialista en rehabilitación y espasticidad evalúa toda la extremidad, la movilidad pasiva, la debilidad y la contribución de cada músculo. Si procede, utiliza localización muscular guiada y combina el tratamiento con rehabilitación o atención ortésica. El objetivo es mejorar la colocación del pie, el uso del calzado u ortesis o la marcha.
- Dosificación y reevaluación
- El fármaco y la dosis se prescriben individualmente. Acuerde una revisión alrededor de las 4–6 semanas y reevalúe antes de repetir el tratamiento.
- Progresión
- Compare el objetivo funcional acordado y los efectos adversos, además del tono. Una contractura fija o la debilidad pueden requerir otra estrategia.
- Cuándo detenerse o reevaluar
- Comunique la aparición de debilidad que cause problemas o de caídas. La dificultad para tragar o respirar tras la toxina requiere ayuda médica urgente.
- Pruebas y límites
- La ficha estadounidense contempla la espasticidad del miembro inferior en adultos. Su ensayo incluyó 468 personas después de un accidente cerebrovascular, trató varios músculos y mantuvo el seguimiento durante 12 semanas. Los beneficios en tono del tobillo y respuesta global a las semanas 4/6 no establecen alivio del dolor de un músculo aislado ni eficacia para SDM.