Descripción general

Relajantes musculares
diagrama del mecanismo de acciónLos relajantes musculares se agrupan en dos clases farmacológicas: los antiespasmódicos (indicados para el espasmo muscular asociado a afecciones musculoesqueléticas, como el dolor miofascial) y los antiespásticos (indicados para el aumento de tono derivado de afecciones de neurona motora superior, como esclerosis múltiple, lesión medular o parálisis cerebral). Para el tratamiento de los puntos gatillo miofasciales, la clase clínicamente relevante es la antiespasmódica.
Estos fármacos actúan de forma central, a nivel de médula espinal y tronco encefálico, para rebajar el tono muscular. No relajan directamente las fibras musculares en la periferia. Su papel habitual en el manejo del dolor miofascial es reducir el tono elevado y el espasmo que acompañan a las reagudizaciones agudas, sobre todo cuando el dolor altera el sueño o limita la participación en la fisioterapia. Se utilizan habitualmente como coadyuvantes a corto plazo, combinados con analgésicos (habitualmente AINE) y con fisioterapia activa.
La mayoría de los relajantes musculares actúan de forma central, en el cerebro y la médula espinal, no directamente sobre el músculo; por eso producen somnolencia.
Conviene subrayar que los relajantes musculares no se recomiendan como monoterapia del dolor miofascial crónico. Al reducir el espasmo y favorecer el sueño pueden facilitar la participación del paciente en estiramientos, fortalecimiento, corrección postural y terapia manual, componentes que suelen ser centrales en el plan terapéutico.
Mecanismo de acción
Cada clase de relajante muscular actúa por un mecanismo farmacológico distinto, aunque todas comparten el mismo objetivo: reducir la señal central que mantiene la contracción muscular.

Mecanismo de acción
diagramaAntiespasmódicos de acción central
Ciclobenzaprina (afín a los ADT)
Tizanidina (agonista alfa-2)
Metocarbamol (depresor del SNC)
Orfenadrina (anticolinérgico)
Baclofeno (agonista GABA-B)
Diazepam (benzodiacepina)
Perfiles farmacológicos individuales
Ciclobenzaprina
StrongYurelax® (España); marca variable según país
- Uno de los relajantes musculares más estudiados en dolor musculoesquelético
- Metaanálisis (Browning et al. 2001, Arch Intern Med): NNT aproximado de 3 para mejoría global de los síntomas a los 14 días; OR 4,7 (IC 95% 2,7–8,1) frente a placebo en espasmo musculoesquelético agudo (no específicamente en puntos gatillo miofasciales)
- Se ha descrito efecto sedante; los datos sobre cambios específicos en la arquitectura del sueño son heterogéneos
- Disponible en formulación de liberación prolongada con una sola administración diaria
- Perfil de seguridad bien establecido tras décadas de uso
- Somnolencia marcada (frecuente)
- Sequedad bucal, mareo y estreñimiento
- Efectos anticolinérgicos (precaución en adultos mayores, hiperplasia prostática benigna y glaucoma)
- Riesgo de síndrome serotoninérgico con ISRS/IRSN (infrecuente)
- No se recomienda usarla más allá de 2-3 semanas (datos a largo plazo limitados)
- Su vida media larga puede dejar sedación al día siguiente
Tizanidina
ModerateZanaflex
- Vida media más corta que permite una mejor funcionalidad diurna
- Menos sedante que la ciclobenzaprina a dosis bajas
- Propiedades antiespásticas y antiespasmódicas
- Presenta efectos antinociceptivos independientes de la relajación muscular
- Eficacia establecida para el dolor musculoesquelético agudo (Berry y Hutchinson, 1988, J Int Med Res — lumbalgia aguda). La evidencia directa en dolor miofascial es más limitada y procede sobre todo de ensayos pequeños y de uso observacional.
- Riesgo de hepatotoxicidad: obliga a vigilar las pruebas de función hepática (PFH)
- Interacciones farmacológicas relevantes con CYP1A2 (evitar con fluvoxamina, ciprofloxacino)
- Hipotensión, sobre todo al subir dosis
- Hipertensión de rebote si se suspende de forma brusca a dosis altas
- Sequedad bucal muy frecuente
- Su menor duración obliga a pautarla 3 veces al día para cobertura de 24 horas
Metocarbamol
LimitedRobaxin
- Perfil de sedación más leve que la ciclobenzaprina
- La disponibilidad sin receta varía entre países
- Existe formulación inyectable para el ámbito agudo
- Bajo potencial de abuso
- Suele tolerarse bien en la mayoría de los pacientes
- Eficacia más débil que la de la ciclobenzaprina y la tizanidina
- Vida media muy corta que exige dosificación cuatro veces al día
- Evidencia limitada específica en dolor miofascial (la mayor parte de los datos son sobre espasmo lumbar agudo)
- Puede teñir la orina (marrón, negra o verdosa): inofensivo pero alarmante
- Alta carga de comprimidos con la pauta cada 6 horas
Orfenadrina
LimitedNorflex; en algunos países existen presentaciones combinadas (orfenadrina + dipirona + cafeína)
- Propiedades analgésicas leves independientes de la relajación muscular
- Vida media larga que permite dosificación 2 veces al día
- La combinación con dipirona y cafeína tiene uso regional variable
- El componente de cafeína puede compensar en parte la sedación
- Se ha propuesto modulación del receptor NMDA, pero su relevancia clínica es especulativa
- Efectos anticolinérgicos: sequedad bucal, retención urinaria, visión borrosa, estreñimiento
- Puede causar taquicardia
- Contraindicada en glaucoma, miastenia grave y obstrucción GI/GU
- Alta carga anticolinérgica, problemática en adultos mayores
- Datos limitados de ensayos clínicos específicamente en dolor miofascial
- El componente de dipirona (en las presentaciones combinadas) conserva un riesgo infrecuente de agranulocitosis
Baclofeno
LimitedLioresal
- Indicación principal en espasticidad; puede aportar algo a la sensibilización central del dolor miofascial crónico
- Mecanismo bien estudiado (agonismo GABA-B)
- Formulación intratecal para casos graves y refractarios
- Puede mejorar el sueño a dosis más altas
- Menor carga anticolinérgica que la ciclobenzaprina o la orfenadrina
- No suspender de forma brusca en ningún caso: la abstinencia puede causar convulsiones, alucinaciones e hipertermia potencialmente mortal
- Somnolencia, mareo y debilidad son frecuentes
- Evidencia limitada específica en dolor miofascial (más sólida en espasticidad)
- Requiere titulación y retirada lentas
- Efectos cognitivos a dosis altas
- Posible retención urinaria
Evidencia clínica en dolor miofascial
Ciclobenzaprina
Tiene una de las bases de evidencia más amplias dentro de los relajantes musculares, aunque la mayoría de estudios se centran en dolor musculoesquelético agudo con espasmo más que específicamente en puntos gatillo miofasciales. El metaanálisis de Browning y colaboradores (2001, Arch Intern Med) analizó 14 ensayos clínicos aleatorizados de ciclobenzaprina en dolor lumbar agudo y describió una mejoría estadísticamente significativa frente a placebo, con una odds ratio de 4,7 (IC 95% 2,7–8,1) para mejoría global de los síntomas y un NNT de aproximadamente 3 a los 14 días. La magnitud del efecto y la aplicabilidad directa al SDM son variables.
Tizanidina
La evidencia directa en el síndrome de dolor miofascial es más limitada que la de la ciclobenzaprina. Los ensayos originales de Berry y Hutchinson (1988, J Int Med Res, PMID 2967780 y 2967781) establecieron la eficacia de la tizanidina en lumbalgia aguda más que en dolor miofascial específicamente. Estudios posteriores y artículos de revisión más pequeños (por ejemplo, Malanga 2008, Expert Opin Pharmacother) describen eficacia clínica en el espasmo muscular y en algunos cuadros dolorosos seleccionados, incluido el dolor miofascial, sobre todo cuando la ciclobenzaprina se tolera mal. Su mecanismo agonista alfa-2 aporta un componente antinociceptivo independiente que puede sumarse al alivio más allá de la mera relajación muscular.
Combinación con antiinflamatorios no esteroideos (AINE)
Es una combinación frecuentemente utilizada en la práctica; se ha descrito beneficio aditivo en algunos estudios. La evidencia específica en dolor miofascial (vs. dolor musculoesquelético agudo general) es variable. La asociación aborda tanto el componente inflamatorio/nociceptivo periférico (AINE) como el componente central de espasmo y tono muscular (relajante).
Uso a corto plazo frente a uso prolongado
El uso a corto plazo (2-4 semanas) es habitual en la práctica clínica; la evidencia específica en dolor miofascial es limitada. La evidencia para uso prolongado (más allá de 4 semanas) es muy limitada. La mayoría de las guías clínicas sugieren un empleo acotado en el tiempo con reevaluación periódica, generalmente como coadyuvante de la fisioterapia y la rehabilitación activa más que como monoterapia.
Consideraciones importantes de seguridad
Cuadro comparativo

Cuadro comparativo
tabla comparativaSedación
Eficacia en dolor miofascial
Vida media
Frecuencia de dosificación
Potencial de abuso
Carga anticolinérgica
Hepatotoxicidad
Horario habitual
Efecto sobre el sueño
Prescripción práctica en dolor miofascial
Consideración inicial: individualizar la elección
Cobertura diurna: tizanidina u otras opciones
Valorar combinación con un AINE
Asociar fisioterapia activa
Retirada gradual tras 2-4 semanas y reevaluación
La ciclobenzaprina es uno de los relajantes musculares más estudiados; la dosis inicial y la indicación deben individualizarse con el profesional prescriptor
La tizanidina puede considerarse cuando la alerta diurna es prioritaria; la elección depende del perfil individual
En general los relajantes musculares se usan a corto plazo (2-4 semanas) como coadyuvantes de la fisioterapia, no como monoterapia; la evidencia específica en dolor miofascial es limitada
La combinación con AINE es de uso frecuente en reagudizaciones agudas; la evidencia específica en SDM es variable
El uso de carisoprodol en dolor crónico no está recomendado y el diazepam suele limitarse al espasmo agudo grave
Los adultos mayores son un grupo de riesgo — los criterios de Beers clasifican a la mayoría de los relajantes musculares como potencialmente inapropiados
Aborde los factores perpetuantes y asocie la medicación con rehabilitación activa
Vigile el riesgo de síndrome serotoninérgico cuando la ciclobenzaprina se combina con ISRS/IRSN
Recuerde:Los relajantes musculares son una herramienta a corto plazo dentro del plan terapéutico. Su valor en el manejo del dolor miofascial es facilitar, al reducir el espasmo y favorecer el sueño, la participación del paciente en la rehabilitación activa. La fisioterapia y las estrategias de autocuidado pueden abordar componentes mecánicos y funcionales del cuadro y suelen ser parte central del plan.
Depresión del SNC y uso exclusivamente a corto plazo