Atención por profesionales de salud
Láser de alta intensidad (HILT) para dolor subacromial del hombro[2][1]
Cuándo considerarlo. Dolor subacromial ya evaluado que limita la elevación o la rehabilitación.
El profesional tratante aplica HILT junto con ejercicios del hombro para reducir el dolor y mejorar la función durante el movimiento. Paciente y operador utilizan protección ocular adecuada para las longitudes de onda y la exposición del equipo.
- Dosificación y reevaluación
- El ensayo evaluó un tratamiento de tres semanas y los resultados en la semana 12. El resumen disponible no especifica parámetros del láser ni número de sesiones.
- Progresión
- Compare el dolor y el alcance durante la misma tarea por encima de la cabeza. Progrese después la carga del manguito según la tolerancia.
- Cuándo detenerse o reevaluar
- Suspenda ante molestia en la piel o un empeoramiento sostenido; reevalúe si aparece debilidad marcada.
- Pruebas y límites
- Un ensayo de 63 pacientes con tratamiento simulado como comparación respalda resultados regionales subacromiales. No establece el tratamiento de un punto gatillo aislado del supraespinoso ni la reparación tendinosa.
Autocuidado y actividad
Ajuste la carga por encima de la cabeza sin dejar de utilizar el brazo[4]
Cuándo considerarlo. Dolor relacionado con el manguito ya evaluado, con función conservada.
Utilice un estante más bajo y reparta las cargas que transporta. Reduzca las repeticiones por encima de la cabeza que más molestan, manteniendo alcances cotidianos cómodos.
- Dosificación y reevaluación
- Pruebe la adaptación durante la tarea que provoca los síntomas. Antes de mantenerla, revise su efecto sobre el dolor y la tolerancia a esa actividad.
- Progresión
- Recupere primero la altura; después, el peso o la duración.
- Cuándo detenerse o reevaluar
- Reduzca la carga si el empeoramiento persiste. La debilidad marcada de nueva aparición, el entumecimiento o un dolor agudo por lesión requieren reevaluación.
- Pruebas y límites
- Las referencias citadas respaldan la orientación anatómica o la atención regional. La actividad y la dosis inicial son adaptaciones clínicas; esas fuentes no establecen eficacia para este músculo de forma aislada.
Ejercicio y rehabilitación
Elevación progresiva en el plano de la escápula[3][4]
Cuándo considerarlo. Elevación tolerable, sin debilidad aguda importante.
Eleve el brazo ligeramente por delante del costado, con el pulgar hacia arriba. Comience por debajo del rango doloroso y baje lentamente.
- Dosificación y reevaluación
- Ejemplo inicial: una serie de 5–8 repeticiones cómodas en días alternos. Ajuste según la facilidad con que aparecen los síntomas y la respuesta al día siguiente.
- Progresión
- Amplíe el arco de movimiento antes de añadir un peso ligero.
- Cuándo detenerse o reevaluar
- Reduzca la carga si el empeoramiento persiste. La debilidad marcada de nueva aparición, el entumecimiento o un dolor agudo por lesión requieren reevaluación.
- Pruebas y límites
- Las referencias citadas respaldan la orientación anatómica o la atención regional. La actividad y la dosis inicial son adaptaciones clínicas; esas fuentes no establecen eficacia para este músculo de forma aislada.
Atención por profesionales de salud
Ondas de choque para tendinopatía calcificada confirmada del manguito[4]
Cuándo considerarlo. Síntomas persistentes con calcificación confirmada por imágenes que se considera relevante para el tendón doloroso del manguito.
Valore las ondas de choque extracorpóreas dirigidas al tendón calcificado, manteniendo un programa adecuado de carga.
- Dosificación y reevaluación
- Los parámetros del equipo y la duración del tratamiento se seleccionan mediante evaluación clínica. Un marcador muscular no los determina.
- Progresión
- Revise el dolor, el sueño y la función por encima de la cabeza al terminar el tratamiento acordado, antes de plantear otros procedimientos.
- Cuándo detenerse o reevaluar
- Reevalúe un empeoramiento importante o una debilidad nueva. Evite continuar solo porque el depósito siga siendo visible.
- Pruebas y límites
- La guía del manguito de 2025 permite las ondas de choque extracorpóreas en tendinopatías calcificadas y las desaconseja cuando no hay calcificación. Es una indicación tendinosa, no evidencia para tratar puntos musculares del supraespinoso.