Intervencionismo
Infiltraciones de puntos gatillo, toxina botulínica y otras opciones procedimentales.
Tratamiento
Tratamientos intervencionistas
Terapias con agujas, inyecciones y dispositivos — desde punción seca hasta terapia de ondas de choque. Qué hace cada procedimiento, su evidencia y qué esperar.
HILT vs LLLT — Panel comparativo
Comparación ordenable y filtrable entre plataformas HILT (iLux Smart, Hiro, K-Laser, LightForce) y LLLT (THOR, MR4, BioFlex, Erchonia): potencia, longitud de onda, penetración, dosis y resultados de ECA en dolor musculoesquelético.
Punción seca
Inserción de una aguja de acupuntura directamente en el punto gatillo — la técnica intervencionista más directa para desactivar bandas tensas.
Acupuntura para el dolor miofascial
Acupuntura médica occidental dentro de un marco neurofisiológico moderno — selección de puntos basada en anatomía, no en meridianos.
Infiltraciones en puntos gatillo
Inyección de anestésico local o solución salina directamente en el punto gatillo — un procedimiento ambulatorio rápido para el dolor persistente.
BOTOX para puntos gatillo
Toxina botulínica para puntos gatillo crónicos y resistentes — cómo funciona, evidencia disponible y cuándo considerarla.
Terapia de ondas de choque (ESWT)
Ondas de choque extracorpóreas para puntos gatillo crónicos — estimulando la cicatrización y reduciendo el dolor sin agujas.
PENS — estimulación eléctrica profunda
Estimulación eléctrica nerviosa percutánea — agujas finas que administran estimulación eléctrica a tejidos profundos.
Electroacupuntura
Combinando agujas de acupuntura con estimulación eléctrica — amplificando los efectos neurofisiológicos de la punción.
PRP (Plasma Rico en Plaquetas)
Inyección de factores de crecimiento concentrados a partir de la propia sangre del paciente — un enfoque regenerativo para el dolor miofascial crónico.
Mesoterapia
Microinyecciones superficiales de medicamentos y vitaminas en la piel y el tejido subcutáneo sobre los puntos gatillo.
Proloterapia
Inyección de soluciones irritantes (como dextrosa) para estimular la reparación natural de los tejidos conectivos dañados.
Hidrodisección con solución salina
Inyección de solución salina guiada por ultrasonido para separar tejidos adheridos y liberar nervios comprimidos alrededor de puntos gatillo.
Ventosaterapia (Cupping)
Descompresión miofascial por presión negativa — ventosas seca, húmeda y deslizante para la liberación de puntos gatillo.
Ketamina para el SDM refractario
Bloqueo del receptor NMDA y reversión de la sensibilización central — protocolos de ketamina IV, intranasal y oral subanestésica para el dolor miofascial refractario al tratamiento.
IASTM: movilización de tejido blando asistida por instrumento
Protocolos Graston, HawkGrips y FAKTR — ciencia de la activación de fibroblastos, aplicaciones por región corporal y comparación con la terapia manual de tejido blando.
Estimulación intramuscular (EIM)
El modelo neuropático de Chan Gunn para tratar dolor miofascial crónico mediante estimulación intramuscular profunda con aguja — con comparación a enfoques de punción seca.
Terapias de inyección regenerativa
Proloterapia, plasma rico en plaquetas (PRP) y terapias con células madre comparadas — evidencia actual, selección adecuada de pacientes, costos reales y futuro de la medicina regenerativa para el SDM.
Terapia láser de alta intensidad (HILT)
Láser Nd:YAG Clase IV (1064 nm, 6–12 W) para la desactivación de puntos gatillo en tejidos profundos. Fotobiomodulación, gradientes térmicos y reducción del dolor del 60–80 % en 4–6 sesiones.
Bloqueos de planos fasciales
Anestesia regional guiada por ecografía dirigida a compartimentos fasciales — bloqueos ESP, Pecs I/II, plano del serrato anterior y QL para dolor miofascial refractario.
Bloqueos de nervios periféricos
Bloqueo neural selectivo con finalidad diagnóstica y terapéutica — bloqueos del nervio occipital mayor, supraescapular, intercostal y ciático cuando el SDM coexiste con atrapamiento nervioso.
Terapia TECAR
Transferencia eléctrica capacitiva y resistiva (448 kHz) para calentamiento endógeno profundo de los tejidos. Alcanza 3–4 cm de profundidad con un incremento de 4–7 °C para la desactivación de puntos gatillo.
Infusiones intravenosas de lidocaína
Bloqueo sistémico de canales de sodio para el dolor miofascial generalizado y con sensibilización central. Infusión de 1–5 mg/kg/h durante 1–4 horas con monitorización cardíaca — reducción del dolor del 40–60 %.
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