Visión general

N S A I Ds
Mechanism of Action DiagramEste material combina explicación orientada al paciente con detalles farmacológicos de interés clínico. Los antiinflamatorios no esteroideos (AINE) son los fármacos más utilizados para el control del dolor en el mundo. La lista abarca desde opciones de venta libre como ibuprofeno o naproxeno hasta formulaciones con receta como celecoxib o indometacina. Todos actúan inhibiendo las enzimas ciclooxigenasa (COX), lo que disminuye la síntesis de prostaglandinas — mediadores clave de la inflamación, la sensibilización al dolor y la fiebre.
En el síndrome doloroso miofascial (SDM) y en el dolor por puntos gatillo, los AINE aportan un beneficio moderado . Reducen la inflamación y elevan el umbral nociceptivo periférico, lo que alivia la hipersensibilidad propia de los puntos gatillo activos. Sin embargo, no modifican lo esencial: la placa motora disfuncional, la contracción sarcomérica sostenida, la isquemia local y la crisis energética autoperpetuante que definen al propio punto gatillo.
Los AINE combaten bien la inflamación, pero los puntos gatillo miofasciales son algo más que un proceso inflamatorio — por eso los AINE, por sí solos, rara vez resuelven el problema.
Donde los AINE rinden mejor es en las crisis agudas y como parte de una estrategia multimodal. Reducen el dolor lo suficiente para que el paciente pueda participar en fisioterapia, estiramientos y otras intervenciones activas que sí actúan sobre el punto gatillo. Usarlos en solitario y a diario durante tiempo prolongado ofrece un alivio incompleto y expone al paciente a riesgos gastrointestinales, cardiovasculares y renales acumulativos, sin resolver la causa.
Mecanismo de acción
La profundidad farmacológica siguiente es de interés clínico; los pacientes pueden centrar su consulta en el tratamiento y las precauciones sin necesariamente profundizar en todos los detalles moleculares. Los AINE inhiben las enzimas ciclooxigenasa y, con ello, la conversión del ácido araquidónico en prostaglandinas. Distinguir entre COX-1 y COX-2 no es una sutileza académica: es clave tanto para prescribir bien como para anticipar los efectos adversos.

Mechanism of Action
Mechanism DiagramInhibición de la COX-1
Inhibición de la COX-2 (la diana que alivia el dolor)
La cascada de las prostaglandinas
Menos sensibilización periférica de los nociceptores
Un componente central que conviene conocer
Otros mecanismos complementarios
Inhibidores no selectivos de la COX
No existe un AINE específicamente validado para puntos gatillo; la elección se basa en factores clínicos generales y el perfil de riesgo del paciente. Los AINE no selectivos inhiben tanto la COX-1 como la COX-2. Son los más extendidos y varios se venden sin receta. Su falta de selectividad permite una acción antiinflamatoria y analgésica eficaz, pero con más riesgo gastrointestinal que los inhibidores selectivos de COX-2.
Ibuprofeno
No selectivop. ej., en España: Espidifen®, Neobrufen®; en México: Advil®, Motrin®
Naproxeno
No selectivop. ej., en España: Antalgin®, Naprosyn®; en México: Flanax®, Aleve®
Diclofenaco
No selectivop. ej., en España: Voltaren®, Diclofenaco Normon®; en México: Voltaren®, Cataflam®
Piroxicam
No selectivop. ej., en España: Feldene®, Improntal®; en México: Feldene®
Indometacina
No selectivop. ej., en España: Inacid®; en México: Indocin®, Malival®
Ketoprofeno
No selectivop. ej., en España: Orudis®, Fastum® gel; en México: Profenid®, Bi-Profenid®
Inhibidores selectivos de COX-2 (coxibs)
Los coxibs se desarrollaron para obtener la acción antiinflamatoria y analgésica de los AINE respetando la COX-1 y, con ello, reducir la toxicidad digestiva. Lo consiguen, pero tras la retirada del rofecoxib (Vioxx) en 2004 por aumento del riesgo de infarto, emergió una preocupación persistente sobre la seguridad cardiovascular de toda la subclase.
Celecoxib
Selectivo de COX-2p. ej., en España: Celebrex®; en México: Celebrex®
Etoricoxib
Selectivo de COX-2p. ej., en España: Arcoxia®, Exxiv®; en México: Arcoxia®
AINE tópicos (muchas veces, la mejor opción en dolor miofascial)
Los AINE tópicos merecen especial atención en el SDM porque liberan el fármaco directamente en el tejido musculoesquelético afectado con una absorción sistémica mínima. Para los puntos gatillo superficiales — que representan buena parte de los clínicamente relevantes —, los AINE tópicos alcanzan concentraciones tisulares comparables a las de la vía oral con una fracción del riesgo sistémico.
Gel de diclofenaco al 1 % (p. ej., Voltaren® Emulgel)
Aplicar sobre la zona afectada según las indicaciones del envase o la recomendación profesional
Parche de diclofenaco (p. ej., Flector® en mercados donde está autorizado)
Aplicar un parche en la zona afectada según las indicaciones del envase o la recomendación profesional
Gel de ketoprofeno al 2,5 %
Aplicar sobre la zona afectada según las indicaciones del envase o la recomendación profesional
Evidencia clínica en dolor miofascial
La evidencia de los AINE en el SDM puede resumirse como moderada. Numerosos estudios demuestran una reducción del dolor estadísticamente significativa frente a placebo, pero la magnitud del beneficio es modesta: una mejoría real, aunque limitada, en la intensidad del dolor en la escala visual analógica para muchos pacientes. Los AINE superan de forma consistente al placebo en el dolor musculoesquelético agudo, aunque su rendimiento disminuye con el uso prolongado.
La evidencia más sólida respalda el diclofenaco tópico en el dolor musculoesquelético localizado: varios ensayos aleatorizados de alta calidad documentan eficacia con efectos sistémicos mínimos. Para los AINE orales, los datos apoyan sobre todo el uso corto (menos de dos semanas) en las crisis agudas, no como tratamiento de mantenimiento.
Los trabajos de Shah y colaboradores, que midieron el entorno bioquímico de los puntos gatillo activos, refuerzan la base racional del tratamiento antiinflamatorio. Esos puntos gatillo contienen concentraciones elevadas de mediadores inflamatorios: prostaglandinas, bradicinina, sustancia P, CGRP, TNF-alfa e interleucinas. Esos hallazgos apoyan la plausibilidad biológica de los AINE, pero también subrayan que la inflamación es solo una pieza del rompecabezas.
Reducción modesta del dolor
Mejor indicación: crisis agudas
Diclofenaco tópico
Riesgos gastrointestinales, cardiovasculares y renales
Cómo prescribir AINE en dolor miofascial
Diclofenaco tópico como opción razonable para puntos gatillo localizados
AINE orales: pautas cortas en crisis agudas
Evitar el uso diario prolongado
Protección gástrica cuando corresponda
Riesgo cardiovascular: consideraciones de elección
Contraindicaciones absolutas
AINE frente a otros analgésicos en dolor miofascial

NSAIDs vs Other Pain Medications for myofascial pain
Comparison ChartMecanismo
Acción antiinflamatoria
Reducción del dolor miofascial
Aborda el punto gatillo
Riesgo gastrointestinal
Riesgo cardiovascular
Dependencia o abuso
Mejor uso en el dolor miofascial
Venta libre
En el dolor por puntos gatillo miofasciales, los AINE aportan un beneficio moderado: reducen la inflamación y la sensibilización, pero no resuelven la contractura, la disfunción de la placa motora ni la isquemia local del propio punto gatillo.
Los AINE tópicos (diclofenaco en gel o en parche) merecen considerarse opción razonable de primer escalón cuando el dolor está localizado: liberan el fármaco directamente en el tejido afectado con mínima exposición sistémica y reducen los riesgos gastrointestinal, cardiovascular y renal.
Los AINE orales funcionan mejor en uso corto durante las crisis agudas, no como tratamiento diario continuo. La meta es bajar el dolor lo suficiente para rehabilitarse activamente — fisioterapia, estiramientos e intervenciones sobre los puntos gatillo.
El naproxeno es el AINE oral con el perfil cardiovascular más favorable y suele preferirse en pacientes con factores de riesgo CV. El celecoxib protege mejor al estómago, a cambio de requerir receta.
Se recomienda evitar el uso de AINE en monoterapia como único tratamiento del dolor miofascial. Su mayor eficacia aparece dentro de un enfoque multimodal: fisioterapia, punción seca o infiltraciones, ergonomía y control de los factores perpetuantes.
En pacientes de riesgo conviene valorar la coprescripción de un IBP: mayores de 65 años, antecedentes de úlcera péptica, uso concomitante de corticosteroides o anticoagulantes, o pautas orales que se prevén prolongadas. La decisión corresponde al profesional tratante.
La combinación AINE + IECA o ARA II + diurético — la llamada triple amenaza — aumenta el riesgo de lesión renal aguda. Antes de prescribir un AINE oral, conviene revisar toda la medicación del paciente.
El uso diario crónico de AINE orales en dolor miofascial es una señal de alarma: indica que el problema subyacente no se está tratando bien. Conviene reevaluar el diagnóstico y buscar tratamiento definitivo — punción seca, infiltraciones, terapia manual — en lugar de mantener la supresión farmacológica indefinida.
Riesgos gastrointestinales y cardiovasculares de los AINE